Para mí la vida es Cristo…

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Andrés Merino Director EspiritualQueridos hermanos/as:

Un año más la salida penitencial de nuestros titulares nos convoca a través de estas páginas a realizar un camino al que nos vamos preparando día a día.  La Cuaresma como siempre nos enmarca el deseo de ver pronto, dentro ya de la Semana Santa, a Jesús y a María  llenando nuestras calles de su presencia.

Os invito pues a que como bautizados, este camino sea una oportunidad para la conversión.  A todos nos hace falta dejarnos tocar por la mirada de misericordia de nuestro Jesús Nazareno del Perdón para descubrirnos como hechura de sus manos, nacidos del impulso de su amor.

Ojalá que al final de la salida penitencial pudiéramos con el gozo y el sudor de lo bien hecho repetir las palabras de San Pablo: en Él vivimos, nos movemos y existimos (Hch 17,28)

Hermanos nazarenos, portadores, junta de gobierno, organizadores, familias que nos acompañáis… entre todos hacemos grande esta hermandad, de todos necesitamos para que el pueblo reconozca en nuestras imágenes al Dios que perdona y ama, y que en su Madre nos abre a la esperanza de un mundo nuevo que brota del Evangelio.

Y para esta tarea que el Señor nos encomienda tenemos que revestirnos de humildad y sencillez.  La grandeza de una hermandad se mide por su seriedad, humildad, oración y bien hacer.  Hemos de crear entre todos una auténtica catequesis visual.  Que aquel que vea un nazareno vea fe, respeto y oración que le ayude a encontrarse con Dios.  Que el que se fije en un portador descubra al Cristo que por nosotros llevó la Cruz.  Que todo nuestro caminar por las calles de Málaga sea un auténtico Vía Crucis que invite a todos los malagueños a postrarse ante Jesús Nazareno y como María a seguir sus pasos.

No es fácil la tarea, pero el Espíritu Santo nos da la fuerza para que como peregrinos podamos andar el camino.

Así pues, hermano cofrade:
- Ponte en camino, recoge tus miedos y fracasos y mira al mundo que Dios nos ha regalado.
- Vence toda tentación de querer ser más que otros, de poder, de lucimiento y haz de tu paso recogimiento y amor
- Contempla en todo momento el rostro de Cristo y de su Madre y encuentra en ellos las fuerzas y el motivo de cada paso, que en tu rostro se refleje la belleza que rodea las imágenes a través de tu silencio y asombro.
- Recuerda que caminas sembrando y cultivando, y que a tu paso muchos se acercaran al Dios de la vida en el que crees
- Acoge el perdón que Cristo te ofrece, siente el abrazo del Padre y con alegría comienza un nuevo camino.
- Mira con amor a todos los que se cruzan por el camino y ve dejando atrás todo lo que  te esclaviza y no te deja ser más de Dios, que el camino no es sólo un día sino que dura todo el año.
- Revístete de amor y que la túnica que lleves hable de tus obras y de cómo amas al Señor amando a tu prójimo.
- Déjate curtir por cada hora andada, por el cansancio de tus pies, por el dolor de tu hombro, y con Cristo muere y por su sangre nazcas a una nueva vida, para ser una nueva criatura que refleje el rostro de Cristo en medio del mundo.
- Y no olvides que es en la Eucaristía donde puedes encontrar la fuerza y el sentido para vivir como un auténtico cofrade.  No caigas en la tentación de creer que sin la Santa Misa se puede ser cristiano.  El Cristo que llevó la Cruz, es el mismo que en la Última Cena nos dio su Cuerpo y su Sangre y como dice la inscripción del altar que preside nuestro Templo “Haced esto en memoria mía”.

Hermano cofrade, es Martes Santo, Jesús Nazareno del Perdón confía en nosotros para hacer llegar su compasión a todos los malagueños; es Martes Santo, acompañemos a  María Santísima de Nueva Esperanza, que llora por su Hijo y en sus lágrimas brota una nueva vida, la que pone en nuestras manos para llevarla a Málaga, ser Iglesia hoy.

Andrés Merino Director Espiritual de la Hermandad
Carta publicada en el boletin 2010 de la Hermandad